martes, 31 de marzo de 2015

¿Conoces la Terapia de Aceptación y Compromiso?



Te presento la principal orientación psicológica que utilizo, la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Una terapia que forma parte de las llamadas Terapias Contextuales o de Tercera Generación y que ha demostrado su eficacia tratando diversos problemas emocionales y del comportamiento.



Aplico ACT en la mayoría de las intervenciones psicológicas individuales o grupales y también es el principal enfoque de las charlas y talleres que imparto. Me he formado en el Instituto ACT de la mano de la Dra. Carmen Luciano, una de las principales exponentes de esta terapia a nivel internacional.

A continuación te explico brevemente el enfoque de ACT. Por regla general, la forma más habitual de tratar todo aquello que nos produce malestar, por ejemplo, pensamientos negativos, emociones negativas o sensaciones desagradables es buscar la manera de deshacernos de ellos. No queremos sentirnos mal, así que luchamos contra el malestar, hacemos cualquier cosa para evitar sentirnos mal, por ejemplo, rumiar. A corto plazo nos proporciona alivio, pero, a la larga en la gran mayoría de casos, el malestar no se va y encima nos sentimos peor por no poder deshacernos de él. ¿Qué te quiero decir con esto? Que luchar contra el malestar produce más sufrimiento, y no sólo eso, además dejamos de lado todo aquello que es importante en nuestra vida: pareja, amistades, trabajo, etc.

¿Qué te propone la Terapia de Aceptación de Compromiso?

Primero, una forma alternativa de relacionarte con tu malestar (pensamientos, emociones negativas, sensaciones e impulsos desagradables, etc.) mediante técnicas de Mindfulness y otras.

Segundo, poner toda la atención en aquello que es más significativo para ti, mediante el trabajo de tus valores personales.

En otras palabras, el objetivo de ACT es ayudarte a vivir una vida llena de sentido de acuerdo con tus valores personales y manejar la presencia del malestar sin tratar de suprimirlo.

Si quieres saber más sobre ACT házmelo saber.

Un saludo,
Gregorio Romero.

2 comentarios: